MINERÍA ARTESANAL Y DE PEQUEÑA ESCALA TAMBIÉN SE AFECTÓ POR EL COVID 19

Solidaridad y Alianza por la Minería Responsable presentan los resultados de un estudio sobre el impacto de la llegada del Covid 19 en la vida de cuatro comunidades pequeñas mineras de Colombia, pasados los dos primeros meses de aislamiento.

A través de medios virtuales y llamadas telefónicas, Solidaridad y Alianza por la Minería Responsable se dieron a la tarea de comunicarse uno a uno con mujeres mineras artesanales del Cauca, representantes de pequeñas organizaciones mineras de Nariño, carboneros de Boyacá y mujeres mineras de oro en Antioquia. A todos ellos se les preguntó por sus condiciones laborales y sociales, cómo estaban viviendo el aislamiento preventivo, y cómo avanzaban las actividades en las unidades productivas donde laboraban.

“La organización ha tenido que prescindir de la fuerza laboral de algunos socios porque no pueden acondicionarse a las reglas de cuarentena. Sin embargo, algunos han decidido continuar y mantener sus actividades en un 60 por ciento, y con una proyección a muy corto plazo antes que su ahorros económicos se terminen y tengamos que suspender totalmente las actividades mineras”, asegura un representante minero de Nariño, donde algunas mineras pequeñas funcionan a modo de cooperativa.

Como este pequeño productor, se estima que unas 400 mil personas y sus familias dependen por completo de la minería artesanal y de pequeña escala para sobrevivir, y se encuentran además entre la población más vulnerable; víctimas de conflicto armado, bajo nivel educativo, mujeres cabeza de hogar y comunidades afro. Todos ellos se están viendo afectados de manera importante, mientras no existe una ayuda o programa especial que los cobije.

LO QUE DICEN LAS CIFRAS

El 100% de los participantes en el sondeo dice estar “muy” o “extremadamente afectado”, al punto de temer su salida del negocio, la suspensión total de actividades. Las principales razones mencionadas por los encuestados han sido:

  • Retrasos en cronogramas de obras e imposibilidad de adelantar labores de mantenimiento para recomenzar actividades.
  • Imposibilidad para transportar mineral que tenían acopiado para venta. Es decir, ingresos CERO.
  • Liquidez cero para reactivar operaciones.
  • A raíz de esto, el 71% presentó dificultades para el pago de nómina y debió suspender contratos a empleados.
  • Una de las primeras actividades suspendidas, ya que ellas trabajan independientemente.
  • 50% de las mujeres participantes en el estudio son madres cabeza de hogar y responden por la alimentación de niños menores de edad y/o adultos mayores.
  • Pequeños mineros estiman que la incorporación de protocolos de bioseguridad y elementos de protección personal podría incrementar sus costos de operación entre 45% y 60%.
  • Sólo 1/3 de los participantes del sondeo ha recibido ayuda del Estado durante la pandemia (Ingreso solidario o mercado).

“Dada la restricción se cuenta con la mitad de capacidad laboral; ha sido muy difícil pagar las nóminas, la seguridad y tema de impuestos. Sumado a eso, el sector bancario nos discrimina cuando tocamos las puertas para acceder a algún beneficio de los que tanto ha hablado el gobierno colombiano, cerrando las puertas de tajo cuando decimos que somos del sector minero”, advierte un representante minero, que teme por lo que será el futuro cercano.

AFECTACIONES SECTOR CARBÓN DE PEQUEÑA ESCALA

Si bien la pequeña minería del sector del carbón vive otra realidad, no es tan distante de la minería artesanal de oro. En Boyacá, por ejemplo, se reportan afectaciones moderadas, sin pausas en operaciones ni suspensión de contratos, pero preocupa la disminución en intensidad de labores por la caída de la demanda, al igual que incrementos en costos de insumos. Manifiestan que los estrictos controles instalados en las vías han resultado en tiempos extendidos para el transporte de cargas, y advierten que todos los elementos asociados a la cadena de producción, como higiene y seguridad, así como transporte, incrementarán sus precios haciendo muy difícil cumplir con todo.

En este departamento, ningún participante manifestó haber recibido ayuda estatal.

¿CÓMO PUEDEN AYUDAR LAS AUTORIDADES, EL SECTOR PRIVADO Y LOS ORGANISMOS DE COOPERACIÓN?

Uno de los propósitos del sondeo de opinión realizado por Solidaridad y ARM es visibilizar una problemática que afecta a miles de personas cuyo sustento proviene únicamente de la minería pequeña y artesanal y en ese mismo sentido proponer acciones encaminadas a acompañar al sector para garantizar la supervivencia de sus miembros y la continuidad de las operaciones.

En el corto plazo:

  • Proveer/ garantizar acceso a ayuda humanitaria.
  • Brindar apoyo en adopción de protocolos y acceso a elementos de protección personal y sanitaria.
  • Extender plazos de obligaciones tributarias y legales.
  • Promover acceso a créditos.
  • Fomentar relaciones de coexistencia entre minería de subsistencia y pequeña minería, minería a mediana y gran escala, y comercializadores formales.
  • Poner en marcha proyectos que promuevan actividades económicas complementarias que les permitan tener otras fuentes de ingresos adicionales (agricultura, pesca, joyería).
  • Continuar avance en cambios normativos que aligeren la carga de requisitos para formalización.
  • Realizar campañas masivas de formalización de compra-ventas de oro en los municipios con pequeña minería.
  • Poner en marcha proyectos y acciones interinstitucionales que promuevan la inclusión financiera en el sector.
  • Incentivar la integración de la minería pequeña y artesanal en cadenas de suministro internacionales con condiciones favorables para los productores a través de estándares voluntarios.

Para concluir, Elizabeth Echavarría, coordinadora de proyectos de minería de Solidaridad en Colombia, afirma que “Las dificultades que el sector minero artesanal y de pequeña escala está enfrentando a causa de la pandemia, nos demuestran que es necesario el involucramiento de las autoridades, el sector privado y el sector cooperación para su reactivación como medio de vida sostenible, que traiga desarrollo local. La integración de estas comunidades en el mercado y su colaboración con otros actores de la cadena, como los compradores y el sector minero industrial, podrían hacer la actividad sostenible, rentable e incluyente.”

Para leer el estudio completo haga clic aquí

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